![]() | |
Las buenas
cocineras en nuestras familias, van dejando su dechado en quienes
apreciamos nuestra comida tradicional; crecemos junto a la preparación de postres, platos fuertes o primordiales para el almuerzo o la cena. Nos curtimos de sus
enseñanzas las cuales después valoramos, cuando nos toca seguir como educadoras, con nuestras propias hijas. Muchas
mujeres de mi generación crecimos con Silvia de Pou “un ícono de la
cocina dominicana” y su libro Mujer 2000; junto a su programa de cocina y
hogar. Todavía sus libros son los más buscados en la preparación de sus
recetas nutritivas y fáciles. Segmentos de cocina en programas como: Buenas Tardes a la Orden, con Socorro Castellanos. Miledy Cuello de Cabral (Milady de Cabral) productora y presentadora, en varios programas televisivos en aquellos años, en los comienzos de la Televisión en blanco y negro. Autoras como Esperanza de Lithgow, y sus encomiables libros de cocina.
Una de las pioneras en la era del internet y blogs relacionados con la cocina dominicana, es Clara Gonzales: "La Tia", y colaboradoras amigas en sus comienzos, quien a través de su espacio Cocina Dominicana, (en Español e Inglés) y la sala de chat al principio, en donde nos conocimos dominicanas en diferentes países e intercambiábamos, ese deseo innato de realzar y dar a conocer nuestra cocina. Por mas de veinte años, mucho antes que las redes sociales existieran, y tomaran el rumbo que tienen en tiempo presente, ha sido a través de sus recetas, fotografías estilizadas que ha continuado enalteciendo la comida dominicana. "Los influencers" poco a poco comenzaron otra etapa de esparcimiento y adaptación al sistema de comunicación masiva y eficaz. Mujeres, amas de casa; se han dado a conocer con sus rústicas recetas, desde sus acogedoras cocinas. Estudiantes de gastronomía, graduados chefs. El turismo el cual en tiempo actual es una puerta abierta al mundo, desde sus pininos cuenta con chefs especializados en Cocina Local e Internacional.
Desde
que nacemos absorbemos todo tipo de información sea productiva o no; nunca dejamos de aprender. Para cocinar hay que estar dispuesto a seguir
aprendiendo y creando con diferentes ingredientes, que no utilizamos
cotidianamente y truquitos que otros aplican que nos ayudan a ser más
artísticas, en la elaboración de nuestras recetas. La comida casera no se negocia, se comparte, regala y obsequia; mucho más con quien necesite un plato de comida. Cocinar es un arte que
bien practicado, resulta en buenas satisfacciones. El repertorio de recetas que
poseemos, bien condimentadas en nuestros platos típicos o platillos internacionales, que se han incorporado a nuestro menú diario. Toda esta
mezcla de aprendizaje gastronómico y la contribución de estos íconos de la culinaria dominicana; nos han cimentado un “paladar universal”.
Esmirna Rivas Tejeda ©2004
*(Revisado (2025)