Yuca Asada y Majarete Asando yuca en medio del conuco, mientras mi abuelo materno Humberto construía y reparaba empalizadas, según me relata mi madre Gisela. Como ella y su hermana Nellys cuando eran pequeñas, lo acompañaban de pasadía algunas veces. En parcela ajena, arrendada sembraba y cosechaba por temporadas. Campos y parajes desde la Fortaleza de Baní hasta El Recodo. En alguna de nuestras amenas conversaciones de mi niñez, me había contado como amanecieron el y sus compañeros jornaleros; una tarde quedaron atrapados por un mal tiempo de agua, no pudieron volver al pueblo esa nochecita. Mientras se caía el cielo en pedazos, ellos resguardados en el bohío de la finca, durmiendo en catres y hamacas. Preparaban de cenar un majarete en fuego de leña. En la olla mientras meneaban el majarete para que no se pegara del fondo, al cual inesperadamente le cayera un lagarto del techo de canas, causando un estallido de carcajadas entre todos, sacaron al no convidado del majarete y aún así, se lo comieron.
DOMINICANFLAVE.COM
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EN UN CONVITE
Yuca Asada y Majarete Asando yuca en medio del conuco, mientras mi abuelo materno Humberto construía y reparaba empalizadas, según me relata mi madre Gisela. Como ella y su hermana Nellys cuando eran pequeñas, lo acompañaban de pasadía algunas veces. En parcela ajena, arrendada sembraba y cosechaba por temporadas. Campos y parajes desde la Fortaleza de Baní hasta El Recodo. En alguna de nuestras amenas conversaciones de mi niñez, me había contado como amanecieron el y sus compañeros jornaleros; una tarde quedaron atrapados por un mal tiempo de agua, no pudieron volver al pueblo esa nochecita. Mientras se caía el cielo en pedazos, ellos resguardados en el bohío de la finca, durmiendo en catres y hamacas. Preparaban de cenar un majarete en fuego de leña. En la olla mientras meneaban el majarete para que no se pegara del fondo, al cual inesperadamente le cayera un lagarto del techo de canas, causando un estallido de carcajadas entre todos, sacaron al no convidado del majarete y aún así, se lo comieron.
Casabe, Cacao y Café
Esmirna Rivas Tejeda ©2025
CONVIDADOS
¡Fin de semana! Carros, guaguas, autobuses, transportando estudiantes, familiares; quienes regresaban de visita para reunirse con sus seres queridos, en sus pueblos y zonas rurales. Algunos de ellos trabajaban durante la semana en Santo Domingo u otros pueblos, o, por igual , en zonas aledañas. Jóvenes estudiantes de la UASD (Universidad Autónoma de Santo Domingo) regresaban mayormente a su barrio, conviviendo con sus vecinos y allegados. Acogiendo, regalando cordialidad y afectos. Sábado o Domingo, tal como cualquier día de la semana; esos días se centraban en el almuerzo o "la hora de la comida" del mediodía, era el centro común donde todos suspiraban, carcajeaban y descansaban sus ansias al verse de nuevo.
Esmirna Rivas Tejeda© 2025

