Mostrando entradas con la etiqueta ESTAMPAS DOMINICANAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ESTAMPAS DOMINICANAS. Mostrar todas las entradas

6/8/18

LA BICICLETA


 La Bicicleta (dedicado a Papi)

Con el dulce rechinar de sus gomas ya gastadas, su timbre oxidado que más bien tosía en vez de sonar, su bombillo que alumbraba según el roce que producía el movimiento de los pedales, el sillín más duro que una tabla. Así se transportaba un campesino a su parcela, se levantaba antes que los gallos lo delataran guiándose por el lucero de la mañana
y la claridad de la luna, cuando había. 
Se ponía sus botas de goma, agarraba su cachucha su colín al cinto y se montaba en su bicicleta, la cual en su recorrido en las horas que era mas oscura la noche, lo  acompañaba con su galopar.
 •
¿Quién sabe cuantas cosas pasarían por su cabeza? Con silbidos cantaba sus canciones,oraba sus oraciones, le pedía a Dios por un buen día y que lo ayudara con su cosecha.
¿Que pensamientos mas pasarían por su cabeza? Sus quebrantos y dolores con el pasar de los años hacían mas lento su pedalear.
-pensaba: tengo que arar la tierra, ir a comprar las semillas, ir al mercado ¿A cuánto estarán los tomates? ¿Qué me conviene sembrar este año? Los tubos del regadío, el pozo y a bomba del agua, la junta de arar ¿no mejor el tractor? ¿Cuánto dinero tengo? ¿Cuántos trabajadores necesitaré? La vara de los tomates, los huácales…
Así llegaba a la parcela, listo con algunos de sus pensamientos en orden y otros vagos, entre limpiar con la mocha y la azá seguía su cabeza maquinando; en lo que pasaba el día, silbaba de nuevo sus canciones, sus décimas ¿Cúantas veces las habría repetido?  La hora nona llegaba con su ardor, tiempo para tomarse una siestecita debajo de una mata o en la enramada, en lo que bajaba lo que había comido. Su bicicleta recostada de algún palo o tronco que le diera sombra.
 •
Volvía de nuevo a sus pensamientos -¿Quién es el jefe? ¡Si yo llego mando y también hago! Más parezco un burro de carga ¡Antes cuando era yo el trabajador me pagaban a veinte cheles el día, hoy yo pago cinco pesos y es la misma agonía!
 •
Ya transcurrido el rato en que reposaba, se ponía su cachucha y las botas; de nuevo al recorrido por la parcela. 
 -¿Qué me falta? Esto lo hago hoy, mañana comienzo por aquí.
¿Luna nueva o luna llena? Se está entoldando el cielo, parece que caerá un buen aguacero; con razón me duelen las coyunturas. 
Mientras seguía balanceando su cuerpo entre el viene y el va de la azá,
cual parece a veces se lo llevaba.
Amontonaba los ramos secos, 
y palos que iba entresacando de la tierra, se encontraba con algunas lombrices, que al pisarlas soltaban el olor a tierra fresca, alguna culebrita pasaba desapercibida entre sus pies, algún maco salía saltando con apuro.
-Pensaba: Otro día más de faena mejor me voy temprano. Ya cuando siembre los días serán más largos. 
Se recostaba tambaleante del cansancio, sudores le recorrían su cuerpo, con olor a hombre cansado
miraba a lo lejos su bicicleta.
-Sus pensamientos: Ya me voy, una chin de agua pal’ camino, 
déjame lavarme la cara ¡Ay ésta bicicleta si volara y me llevara más rápido a mi casa!
De nuevo a su galope sin sol ya no silbaba de regreso, llevaba la mente y las ganas cansadas, más bien oía el rechinar de su bicicleta, que le decía:
¡Bolívar mañana será otro día!

Esmirna Rivas Tejeda © (2005)
Dedicado a mi Papi 
Bolivar Rivas Viñas
Agricultor y Todologo 
sobreviviendo desde el 1939



23/7/14

R E T R O C E S O S


En las puertas del armario caduca mi reflejo. En ese espejo empañado por tela arañas del pasado. Vuelven a mi recuerdos, días de escuela, vacaciones, días feriados. Vestidito de domingo, de charol mis zapatos, dos lazos en mi pelo mis pantaletas y sus encajes. Se diluye en mi memoria esa imagen tan mía, de mi niñez.
Presa en una estampa de un domingo cualquiera. Fresca tarde, mecedoras, golosinas, helados; un día ya esperado.El parque central allá en Baní, caminado en puntillas deslizándome por las columnas y peldaños, gente alrededor digerían ese ambiente, pero no como yo. Renacen en mi mente esos momentos. La glorieta, las barandillas de hierro desgastadas, protegían las rosas, flores, árboles y sus fragancias. Los bancos de granito y concreto, la estatua, los faroles.  rústicos ladrillos; eran una alfombra mágica de una tarde acogedora. Sonriente brisa refrescaba las risas, correteos de traviesos chiquillos se perdían entre faldas y sombrillas. La banda de música, el trombón y los platillos mataban mi curiosidad.

En un rinconcito dos jovencitos manitas sudadas, con miedo, se descubriera la premura de su amorío. Otros ya mas grandecitos “bulteros” no ocultaban sus conquistas. Ellas, tímidas boquitas pintadas coqueteaban con dulzura y seriedad, risueñas muchachitas con trajecitos de flores. Adornaban su pelo mariposas, cuando delataban sus coqueteos. Parejas y disparejos. Sombreros, esos eran únicos. Hombres altos y esbeltos, unos medio cuerpo, otros doblados por el tiempo, con galantería desvestían su pelo de su atuendo cuando damas solitarias, deambulaban en los pasillos del parque, con cada pisada apostaban esperanzas en la calzada, esperando a que un susodicho caballero les tirara piedrecitas de cortejo. Sentados, abuelitos y abuelitas vestidos con elegancia, sumergidos algunos en periódicos o en algún libro se perdían. Mirando de reojo a los patrones del domingo, criticaban con apuro, sus miradas entre letras y peatones eran su tertulia . La algarabía de una tarde de un domingo en el parque.
Tiempos pasados, color sepia de mis recuerdos. Como olvidar la ternura de ese ayer preso en la distancia. Ese ayer que solo ha sido mio. Yo sé, como refresco ese cuento de hadas y ese manto de momentos en mi mente; como todavía envuelven mi vida, mis días, mis remembranzas. Ese es mi tesoro, atrapado en una burbuja de esperanzas, la simplicidad de la vida, días largos, noches eternas, día de quehaceres, de trabajo, de escuela. Noches de serenata, noche. Familia reunida.Porqué no volver a esos tiempos porque dejarlos en el olvido? Si esos simples sucesos marcaron nuestra vida de valores, amor, educación , disciplina provista por nuestros progenitores. Ardua faena. Vocación, personas dedicaban su vida, a lo que apasionaba su espíritu, maestros, pastores, bohemios, declamadores, poetas, música llenaban los bolsillos del alma.

Cadenciosas caderas de las mulatas, décimas de los campesinos abonaban el conuco de ilusiones. En cualquier bohío entre el techo de cana y tablas de palmas de sus paredes, se escondia una tinaja esperando saciar la sed, un colador de tela derretía en sus fibras el sabor del campo, su aroma revestía la naturaleza de ese fruto tan preciado y deleitado; desde la mas simple hasta la mas alta en edad y nomenclatura.
Cacao, tabaco, plátanos, yuca…. Cosechas de hombres cansados, ellos han sido los verdaderos artistas de la historia y siempre lo serán, los campesinos. Muchachitos maroteando. Campesinas , lavanderas en el río . Cocineras de un fogón de leña, ahumaban sus sueños entre sabores y tradiciones culinarias que hoy día son la identidad de nuestra gastronomía. Analfabetas sabían mas que cualquier sabio, del estado del tiempo, las estrellas, la luna y sus misterios.
Rituales, deidades, danzas, baile de palo y cofradias, preservan esa herencia imborrable, de la madre tierra. Santos e Iglesias. Areitos y macutos danzan ubicándose junto al casabe en lo que fuera una parte de nuestra genética, supuestamente desaparecida. La ciguapa y los puercos cimarrones, todavía deambulan monte adentro, esperanzados de que nadie los eche en el olvido junto con el bacá. Caña de azúcar, bueyes, brazeros, peones. Arganas repletas y un burro derrengao, cargando carbón mas todo lo que sus patas hambrientas aguantaran. Buenaventura, abundancia, pobreza siempre han existido. Charlatanería y política sinvergüenza de caudillos, hechos a fuerza de crímenes y desfalcos, no por dignidad y honor ganado con sacrificios de vidas y sangre de valientes en batallas y conquistas. Educación, salud, servicios sociales. Quién? Cual? Donde existe la solución? Si ese mismo pasado de días simples todavía alberga en el presente la desfachatez de lideres que solo se preocupan por el pueblo cuando esta cerca “la hora del none” hablando caballá, prometiendo "conuquitos en el cielo"... Quien ocupará la silla caliente? 
Como reconstruimos el presente, como le damos alas al futuro que se sienta seguro de si mismo? Volviendo al pasado para aprender de lo simple y sacrificado del estilo de vida de ese entonces, donde se digería el tiempo. Vivimos en el presente olvidando ese pasado nuestro, donde comenzó a instituirse nuestra vida e identidad ó nos quedamos aquí en el futuro? Ese cual crees lejano, esta aquí tan pronto cierre con punto final este escrito.

Esmirna Rivas Tejeda © 2010

               "En sepia debí haber nacido, en blanco y negro crecí, en colores pinto mis recuerdos"©2005

*Imagen cortesia de: Otto Piron 

2/7/14

CAMPESINA MUJER






cortesia: Pedro Genaro Rodriguez
 
Bájale la mecha a la lámpara,
envuelvete en la magia del mosquitero
deja a la luz tenue y al rocío de la noche
apoderarse de tu cansancio.

Duerme mujer, descansa!
Recuesta tu cabeza en este inmenso silencio
disfruta la sinfonía de los grillos
que viene y va con la brisa tenue
airecito frío, se cuela por las rendijas de tu bohío
la claridad de la luna e inquietos cocuyos
iluminan los trillos y los potreros.

Descansa mujer!
Bájale la mecha a la lámpara,
que no inquieten
las llamas del fuego de tu fogón, tu sueño.
Deja que las cenizas se enfríen
se apague el tizón
que los calderos apaciguen
al revoltoso pilón.

Descansa Mujer!
Baja un poquito m
ás la mecha de tu lámpara,
despacito para que el olor a gas
no merme tus narices
y el tufo de la bacinilla
no despierte tus realidades.

Descansa Mujer!
Bájale otra vez la mecha a tu lámpara,
pierdete en el encanto de los lirios
y el olor de las azucenas
deja que el romero y las gardenias
colmen de aromas tu descanso
que el agua cristalina del charco
y la fresca de tu tinaja
enjuaguen las penas de amor
que todavía, tu mosquitero atrapa.

Descansa mujer!
Duerme mujer del campo,
descansa campesina olvidada
tú, la que baja la mecha de la lámpara
cuando todos ya se han ido a dormir.
La que enciende el primer tizón del día
para que el aroma del café denuncie
antes que salga el sol, otro día de trajín.

Bájale mujer la mecha a la lámpara!
Piérdete en tus sueños, en tus anhelos
deja que las piedras del río laven
tu conciencia
esa que dista mucho de malicia
porque tu alma cálida como la brisa
es ternura, es paciencia, es espera…

Descansa Mujer!
Duerman campesinas de otras tierras!
Duerme campesina de mi tierra,
deja reverdecer las nuevas tradiciones
que con tu afán y sin saber, muchas veces creas
empapando tu prole de simples costumbres y esperanzas…

Baja despacito la mecha de tu lámpara…Campesina Mujer!

Esmirna Rivas Tejeda ©2010


*foto cortesía: Pedro Genaro Rodriguez: www.pedrogenaro.com

*Campesina Dominicana -Fernando Villalona
http://www.youtube.com/watch?v=3E1mUgcrlps&feature=related

Campesina de mi Tierra - Olga Lara
https://www.youtube.com/watch?v=-ivlLJ85CKk


1/7/14

SUEÑOS DE BOTIJUELA

 El Cibao, lugar de fantásticas historias esfumadas en el polvo del olvido. Fábulas, presas en el tiempo, aún viven monte adentro. En las lomas y los trillos, en el camino real, en las aguas cristalinas, en el humo de un cachimbo, en el jamaqueo de una mecedora, en el frío de los amaneceres, en el sabor de yuca frita y el aroma del café.
Cuentos, donde el viento indiscreto prestaba sus oídos. Murmullos se escuchan, voces en el vaivén de los árboles y arbustos, cuales decoran el reverdeciente campo con su esplendor y colorido. Han sido testigos de cada uno de sus personajes, muchos ya fallecidos, algunos aún ensalzan en sus labios, la dulzura de esos días.
Recorriendo caminos ya andados, algunas personas rebuscan en esos recuerdos, encontrar una botijuela de sueños. Esa que en su presente resolverá sus problemas económicos y les dará vida, a tantas historias enterradas en el campo. Cuantos habrán vuelto en busca de ellas? Unos cuantos solo supieron de labios el misterio y las riquezas que guardaban. Quién sabe? Un simple campesino no tenia monedas para sostenerse, hacendados o comerciantes, algún día enterraron cuartos de real, motas y centavos, papeletas, pepitas de oro, reales, manuscritos y quien sabe cuantos artículos mas de valor.
Botijuelas, quedaron olvidadas en algún lugar de un conuco, en el piso de un bohío, amarradas en un cofre en el río, en la raíz de una ceiba o una simple tinaja de barro, de seguro, ya carcomidas por el tiempo y la humedad de la tierra.
Fuese un mito, o una creencia popular, escuché varias veces mencionar, cuentos y dichos referente a las botijuelas. Siempre con la intriga si serian ciertas tantas historias. Habrán existido? ...
Mis abuelos paternos criados Cibao adentro, familias de San Francisco de Macorís y La Vega, allá por la presa de Taveras en un campo llamado Jagua Gorda, en “La Cotorrita” para no ir mas lejos, creo que ni electricidad hay en este día; en ese hoyo nació y creció mi Papá. Campesino agricultor, estudiado hasta el tercer grado de primaria, criado en la pobreza y la realidad que arropaba en ese entonces, una nación en crecimiento y desarrollo.
Después de unas décadas de haber salido del hoyo, y haber viajado a Nueva York, al no tener en sus manos riquezas, le entró una curiosidad por encontrar en su campo alguna olvidada botijuela, y recuperar tantos años de trabajo. Se aventuró con un detector de metales, su rastro lo acompañaba un vecino del barrio, los dos esperanzados de repartirse el dichoso botín .
Semanas, meses, viajes en autobús para La Vega, metidos monte adentro, con botas de goma, hartándose de yuca, plátanos, café, y cualquier comida de las que humildemente compartían con ellos, algunos familiares o amigos de su niñez. Picadas de mosquitos, alumbrando sus noches con una lamparita de gas, levantándose con el humo del fogón y el canto de los gallos; repetíase en las lomas que circundan esos linderos.
No se daba por vencido, obstinado y seguro que en algún rinconcito de su campo, por ahí por donde una vez le salió el diablo, encontraría en sus memorias, donde estaban situados algunos bohíos y fincas de pudientes terratenientes.
Que película! Estos dos aventureros, parecían agrimensores o ingenieros? Quien sabe cuanta burla tendrían en el pueblo con su llegada y estadía, si ellos los que se habían quedado monte adentro, todavía en la pobreza vivían.

Esmirna Rivas Tejeda ©2010

*Bolívar Antonio Rivas Viñas
(sobreviviendo desde el 1939)
Foto:Tinaja en Matanzas, Baní (2005)

LAS CANAS DE UNA HAITIANA


Sus pies descalzos como la noche
Su cabeza blanca como la luna
Bailaba, bailaba...
Con los retumbes de los palos y los tambores
Alrededor de la hoguera encendida
Su falda larga abanicaba las llamaradas rojizas
Se había acabado la zafra
Y en su batey había fiesta.

Todos celebraban se libertad “de cierta manera”.

Su piel oscura como las penumbras
Se enrojecía con el rojo de las llamas,
Bailaba, bailaba...
Su cadencia, su danza
Un cerco de gente a su alrededor
La miraban y ella gozaba tanta atención
Sin ellos saber que con su baile
Se perdía en sus recuerdos
Sus recuentos, sus vivencias.

Nadie comprendía como ella
Perdiéndose en el humo de la fogata
Sus pesadumbres, sus tristezas.

¡Nadie acumula canas por gusto!

Cada hebra blanca de su pelo era una huella.

Una huella , de años transcurridos en aquel batey
En aquel ingenio, en aquel barrancón
Que había sido su refugio.

Su refugio a su dolor de madre
Sus cinco hijos,
su marido los dejo abandonados
Cuando cruzó la frontera.

Pasos que al tiempo su marido seguiría
Trabajando de peón en el batey.

Años acumulados de faena.
De danzas, de ritos
De acoso, de tribulaciones
¡Cabecitas blancas de experiencias, de gozos, de cargas!

Canas de respeto,
Canas de melao, de caña, de sudor
De bueyes, de carretas, de machetes, de candela.

Canas de guarapo, y vagazo
Canas de Ron, de triculí, de cleren
Canas de Tufey, de Liquen, de Calalú
Canas de Pilón, de Fogón
De Chenchen, de Chacá,
Canas de Tontonmacú, de calié
Canas de latigazos
Canas de una tierra despojada, denigrada.

Canas de una vida que comenzó su historia
Con un bracero traído de su madre tierra
De su África,
A una isla taina “dizque conquistada por unos”
Periodos transcurridos entre batallas y traslados
Por una frontera,
Siglos de sembrar caña de azúcar.

Canas...
Para endulzarle el alma a su colono.
Sin endulzarle la existencia de sus braceros.

Esmirna Rivas Tejeda© 2005

ME SACASTE DEL CUESCO

 Cotesia: Rafael Arvelo


Hoy solo puedo amarte
con el lado izquierdo de mi cuerpo.

Y regalarte un chín de amor,
una botijuela de sueños
un jigüero de esperanzas,
un macuto de ilusiones
y una batea de andanzas.
 
¿Mi lado derecho?
¡Derrengao,arrastrando una yagua
para amarnos envueltos en ella!


Esmirna Rivas Tejeda© 2009



*Imagen cortesía de: Rafael Arvelo

VIENEN CON EL SOL


I
Vienen con el sol
Con sus pies descalzos agrietados
por las inclemencias del tiempo.
Madre tierra que en tus surcos tejes la historia del mundo,
con dolores de parto y odiseas de fugitivos emigrantes
dan luz a un nuevo camino…. a un nuevo destino;
cruzando mares, montañas, valles, desiertos...
guiándose por una brújula de esperanzas
llenándose el alma de ausencia
melancolía y nostalgias.

A rastras con sus banderas y la historia
que pesa como un yunque de batallas
en sus hombros y sus espaldas,
llegan a un idioma, a muchas lenguas
al incesante ocaso de la lejanía.

 II
Tú…emigrante o nativo
muchos pisaron estas tierras antes de tí,
muchos han dejado sus huellas, su sangre, sus calaveras
sus fuerzas, su juventud, su legado…
ese que aún guardas en tú idioma, en tus costumbres
tus tradiciones que aún te mantienen apegado,
en la distancia…. a tu querido terruño .
 
III
No desfallezcas!
La tierra prometida es cualquier país del mundo
allí donde has forjado el porvenir
de tú familia y los tuyos.
Aquí donde el sudor de tú frente
ha llenado tus bolsillos del alma,
aquí es… pescador de sueños
donde la libertad monetaria
te ha enseñado a ser libre y esclavo a la vez,
del sistema que ya encontraste establecido
pero aún así …. tú voz cuenta
aunque a veces sientas ahogarte en el silencio.

Eres libre….como ciudadano de un planeta
que es el mismo bajo el sol,
ese que ha trazado con su luz
travesías de tantos como tú,
aventuras de tantos como yo.

Rayos de luz para los que todavía faltan
 rayos de amor iluminen los caminos
de quienes vienen con el sol.

Esmirna Rivas Tejeda ©2010

 *Presentado en CALACA Cultural Center "Footprints - SB1070" un documental multimedia del poder de la voz, la historia, la libertad y las luchas de una comunidad/2010  http://www.calaca.org/calacaevents.htm 

*Presentado en el : 
II Encuentro de Escritores Iberoamericanos en Estados Unidos 

Tributo a: Rolando Hinojosa
Noviembre 19, 2010 
www.peregrinosysusletras.com


MI BRÚJULA


I
Una implosión de sentimientos encontrados
Un macuto lleno de recuerdos y culpas
Así me marché de mi tierra.
Llena de nuevas ilusiones y esperanzas,
Llena de nuevas aspiraciones,
Primero monetarias la razón por la que dejaba mi patria.

II
Mi patria, llena de historia, de tradiciones, de cultura viva y latente,
De gente buena, hacendosa que como yo la habíamos desertado por penurias
Mi macuto lo abandone en el mar, lleno de dudas y de tristezas
Me revestí con envestidura de guerrera con mi misión en mente.
Me envolví en la rutina, en el viene y va de los trenes,
Del invierno, del verano pegajoso.

III
Me envolví en lenguas de diversas culturas,
De disímiles teces que como yo veníamos a lo mismo,
Escapando de realidades financieras,
De hambre, de plagas, muchedumbre como yo forasteras.

IV
Forasteras en nuevas aguas, nuevas tierras,
Llena de brazos que abrazan los brazos trabajadores,
De tradiciones, de historia, a una patria que haríamos nuestra “por necesidad”
Por aprender a amarla, por las oportunidades de vida que nos brindaba…

V
Forasteros como yo, nos olvidamos, sumidos en lo cotidiano,
De lo poquito que teníamos, de lo poquito que cargábamos.
Forasteros nos olvidamos de lo bello de la vida,
De que a pesar de miserias humanas
Somos forasteros hasta con nosotros mismos
Cuando dejamos atrás la brújula que nos guía
En los senderos de nuestro universo interno.


Esmirna Rivas Tejeda© 2006

*Presentado en el :
II Encuentro de Escritores Iberoamericanos en Estados Unidos 
Homenaje a Maria Amparo Escandon 
Noviembre 20, 2009

www.peregrinosysusletras.com 

29/6/14

SUEÑO QUISQUEYANO


Conciliando el sueño dando vueltas en mi cama
insomnio, me angustia con quejidos de mi madre tierra.
Hoy quiero soñar con mi Quisqueya querida
rica en sus campos y valles
en las montañas azules que veo en la lejanía
llenas de café, cacao, tabaco, plátanos y yuca
donde la lluvia que siempre viene
no me lleve mis plantíos
donde se respete el curso de los ríos
donde la Ceiba y la Caoba florezcan sin apuros 
 y el ébano resista la mano que arruina su corteza.

Una Quisqueya alegre bailando un perico ripiao
rodeando los bohíos de música
que llene el espíritu de los campesinos
quienes llegan con macutos llenos de frutos de su sudor
higüeros llenos de agua cristalina y bidones de leche.

Hoy quiero una Quisqueya donde todos seamos iguales
donde el trabajo humilde y honrado cuente como un logro
una Quisqueya limpia en sus calles y barrios
una Quisqueya rica en una familia unida.

Una Quisqueya orgullosa de ser comienzo de una historia!

Hoy quiero una Quisqueya donde la mujer valga
donde no se lastimen las orquídeas de su alma
donde niños jueguen en las calles sin ruidosos motoristas
donde un teléfono no valga más que una vida.

Una Quisqueya libre de sustancias que malogran los capullos
los retoños de la patria, los ciudadanos sin escuela.

Una Quisqueya llena de luz no a oscuras
una Quisqueya organizada, con compromiso social
una Quisqueya sin demagogias, ni promesas partidistas
una Quisqueya donde la responsabilidad cívica
la valore el ciudadano, donde construya su vida pensando en el futuro.

Una Quisqueya libre, progresista, sin quejas.
Con sueños!

¿Que más quiero para mi Quisqueya?

Llena de gente buena y hospitalaria
donde una sonrisa cuenta más que mil palabras
donde aunque seamos pobres somos ricos en humor
somos ricos en canciones
ricos en pinceles que pintan nuestras estampas
de la naturaleza y su esplendor.

Donde pinceladas, llenan las canastas de las marchantas
los bueyes arreando nuestra caña sollozan en los bateyes
donde un rostro no se necesita para pintar la mujer dominicana
porque somos todas una misma casta.
Mujeres hacendosas, luchadoras
participes en el rumbo de la historia
conservando tradiciones con ternezas.

Ciudadanos de una isla que es la misma bajo el sol!

Este sueño seguirá siendo una brisa cálida para mi alma
seguiré pidiendo con clamor al creador.

Lo mejor para mi Quisqueya dormida!

Esmirna Rivas Tejeda ©2007

*Presentado en el: 
VI Encuentro de Escritores Iberoamericanos en Estados Unidos
Tributo a Stella Pope Duarte 
Peregrinos y Sus Letras
Noviembre 22, 2013

CHUCHO Y BASURITA

 Cortesia: Pedro Genaro Rodriguez

Carita de chele majao y carita de mango banilejo

Dos viralatas muchachitos, descalzos pensamientos

Hambrienta estatura, lánguidas canillitas

Despojadas hebras sin brillo, tenue mirada, matiz desteñida

Barriguitas aventadas de parásitos

Camita de periódicos añejos, dos bidones, trapos despojados

Un rinconcito de un zaguán, los guarecía de las lluvias

Mosquitos indecentes, sabandijas, ratones convidados

Migajas no sobraban, no había claridad, ojos hambrientos de luz

Almas despojadas por el abandono humano

Huerfanitos, harapientos rostros

Velones, muertos de hambre, con carita de bondad

Muchachitos, niños, sin hogar, sin techo, sin cama...

Ojitos tiernos, falta de sonrisas de aprobación; muecas de disciplina

Falta de trapos de colores, juguetitos, maraquitas, chichiguas y patinetas

Pantaloncitos de retazos, chancletitas de goma

Nacidos de la apatía social

Retoños de consecuencias.

Si los ves por las calles deambulando su verdad,

Dales una sonrisa,

Regálales un pedazo de pan.

Esmirna Rivas Tejeda©2009


Imagen Cortesía de: www.pedrogenaro.com 

ALEGORÍAS

 Mujeres Dominicanas

En la repisa de madera, reposan varias fotos viejas, sus marcos embellecen la esencia de quienes en vida adornaron la tierra con su presencia. Personas, forjaron la existencia de otros seres, en quienes dejaron sembradas semillas de esperanza, fé, buena voluntad, tradiciones y costumbres.
A ellos, se les esfumó la vida, buscando una mejor vida, esa que algunos de nosotros dejamos para después, para mañana, o cuando contemos con el valioso tiempo y las riquezas que nos proporcionen el ‘modus vivendi’ cual siempre hemos soñado.
Evocaciones en ese retablo, recuerdos plasmados en esas imágenes, que son parte de mí pasado, de un ayer sosegado, colmado de muchas travesías físicas y emocionales, las cuales han hecho de mi quien soy hoy en día.
Me veo presente en esos retratos, se han quedado incrustados en mi memoria, reminiscencias vuelven por sí solas en blanco y negro, tan pronto comienzo a recordar las personas y atributos que adornan cada una de ellas, se tornan en colores vibrantes. Huelen a vida!
Reviven engalanados de nostalgias, regocijan mí alma, el sonido del mar, el olor de la playa, el cabalgar del río, los incesantes aguaceros, días soleados de fresca brisa. Los humildes y coloridos bohíos donde el aroma del café, el tabaco y olor a leña del fogón, adornado por las deliciosas comidas con sabor a campo, conducirían mis pasos en este camino de aprendizaje constante, preservando mis memorias y
simplicidad de la vida pasada, el disfrute de la naturaleza, la belleza de la vida campesina.
Aprecio al legado de tantas generaciones de mí familia forjadas por sacrificios, bendiciones y trabajo arduo formaron mí dechado. Una y tantas historias que es imperante conservar, por ellos, por las generaciones de hoy, por los niños del mañana, quienes algún día rebuscarán en su pasado al igual que yo; en las huellas del tiempo, el camino de aprendizaje y re-encuentro consigo mismos.

Esmirna Rivas Tejeda ©2010

  
Presentado en el : 
IV Encuentro de Escritores Iberoamericanos en Estados Unidos 
Tributo a Luis Valdez
Viernes18 de noviembre del 2011 
www.peregrinosysusletras.com 

SIN SEMBLANTE MUÑECAS SIN CARA


 
 Esmirna's Art



Sin Semblante..."muñecas sin cara"

Sin semblante, muñecas sin cara, sin rostro o limé
como quiera que se llamen
tienen un significado especial en la Cultura Dominicana.

Representan la mezcla de linajes y herencias étnicas
las que identifican a cada uno de los retoños
que las han elaborado con su arte de alfareros.
Atrapando con la fundición de sus manos
el barro, colores,pinceles, y sus coloridos vestidos
al que las observa detenidamente.

Inocuamente apresan con su sonrisa, su mirada, sin perfil.

Sus miradas buscando identificación
¿quien soy? ¿De donde vengo? ¿Como llegue aquí?

Estirpe miscelánea.
Taina, europea y africana...

Raza mestiza “eso soy”

Me reflejo en las caras del que me observa
me miro en sus sonrisas, sus ojos, sus arrugas.

Pieles de tierra ardiente de esperanzas y de justicia.
De sangre, de conquista
De una raza desaparecida
Otra raza renacida...


 
Eso soy : "una muñeca sin cara”

¡Mírame!

Esmirna Rivas Tejeda 2006©


*Julio 20, 2012 Poema traducido será presentado
 por tercer año consecutivo en :
 New York Institute of Technology www.nyit.edu Panel Sobre Identidad
Gracias: Margarita Suero-Duran, Ed.D.
Senior Program Manager of Student Support Services
OSYD - New York City Deparment of Education

 Faceless..."dolls without a face”*
Esmirna Rivas Tejeda
(English translation by Margarita Suero-Duran, Ed.D.)

Faceless –dolls without a face, visageless, or limé…

whatever name we use

They are a cherished treasure in Dominican Culture.

Symbolizing the blended lineage and ethnic heritage

of each offspring

Whose talented artistry has crafted them.

Fusing hands,

tinted clay, brushstrokes, and colorful dresses,

mesmerize the fascinated spectator.

Innocuously captivating with a concealed smile and gaze

Their reflection in search of an identity:

Who am I? Where am I from? Why am I here?

Hetereogeneous ancestry.

Taina, European and African...

A mestized race “That is who I am”...

I epitomize the reflection of my spectators,

I see myself in their smiles, their eyes, their wrinkles.

Skin from lands of ardent dreams and justice.

Of blood, of conquest,

Of a vanished race...

Another race reborn...


“That is who I am: Faceless”

Look at me!..


*Presentado en el  Programa para la sesión del Enero/07/2010 CDLE - Club del Libro en Español, Phoenix, Arizona.Gracias Rosita Kovin!

7/6/14

CALLE CAMBRONAL

 Cortesia: Otto Piron

Un mar de nubes anunciaba mi llegada, las miraba desde arriba, desde una “mecedora con alas”, como decía mi abuela Ita. Nubes blancas dispersas, blancas grisáceas, el azul celeste del cielo, el azul brillante del mar. Quinta vez que volvía a mi tierra después de años de ausencia, de distancia de añoranzas. Volvía a mi calle, a mi barrio, a mi gente. A la casa que me vio nacer, crecer, donde construí las mejores memorias de mi infancia. A la calle donde amigos se habían marchado como yo; cómplices de aventuras infantiles, de fabulas de historietas. Donde iba al colmado de Charles a comprar mis dulces y golosinas favoritas. A comprarle una botella de soda a Ao mi abuelo todas las tardes. Donde la vieja Fidelina a comprar arepa de maíz y dulces criollos. Donde consuelo, donde Mercedes. A la joyería de Oliva. Donde Jelin, Don Pedro y Doña Cosita, donde Clara, y los demás vecinos de mi calle. En la calle donde veía pasar la graduación del Liceo, del Baton Ballet con su Banda De Música. Viblanco, los barrenderos, la guagua de concho. Al carbonero, el dulcero. A Sermira cuando venia bajando la calle.  Luís y Clara e hijos, Juanita, Tío Bolívar “El Blanco” y Francia e hijos. Titi, Darío, el taller de Ignacio y de su hijo Luisito mi amiguito cuando falleció pequeño. A la calle de Alexis y Guancho, de Franklin “El Mudo”. De Chea y Biemba, donde jugaban mis primos con los amiguitos del barrio en la morita, los días de Reyes y las vacaciones escolares. Las ventanas de la casa de Ita que cabía todo mi cuerpecito, y ahora solo me cabe la cabeza, el Seibó, El Armario, Las Aldabas, Las Bisagaras. La casita del Patio, la Terraza, la enramada con sus mecedoras.
Calle abajo, calle arriba Chachito “Mina De Oro” como me decía. Pueblo abajo, pueblo arriba. La glorieta del parque, La Banda De Música, los domingos. La práctica del Baton Ballet los jueves. La Mariyubelis, Los Bomberos, El Casino, El Teatro Enriqueta, El Vaganiona, La Escuela Canadá y mis años de estudio en ella, Máximo Gómez, de Gabino, Gabinito, de Mackiney, de Bototón, El Colegio de las Monjas, Tío Abel, Tía Tatá.
El Barrio 30 de Mayo; la calle Duarte que te lleva derecho a la playa Los Almendros, Boca Canasta, El Llano. Cuando buscaba la leche en el Bidón en la casa de Chita o en la casa de Abad. La casa de Pablo y Negra con sus yolas, de Francisco y Margó con sus tramayos, El Liceo, El Mercado, las arepitas de mano. Los Bohíos, las casas de madera, los campos de Bani.
Volvía a esa casa llena de risas, de mangos, de juegos de Dominó, de Dulces Banilejos. Con un nudo en la garganta ya no oía a Ita; ya no oía a Ao, que dolor de nostalgia, de risas, de remembranzas, me sentía acongojada, pero la vida sigue su curso. Esa casa vacía sin sus cuerpos pero con el espíritu de vida que impregnaron en ella; en cada rincón, en los setos en las tablas, las ocurrencias de Ita, los pasos de Ao como disfrutaba cada vez que la familia se juntaba; decía que ese era “el mejor regalo que la vida le había dado” .Cuando le di su primera bisnieta.
Visité su ultima morada en el cementerio de Baní, sentí la misma sensación de vacío, sobre sus lapidas observaba y miraba sus fotos, sus caras. Tantas memorias positivas, de amor de confianza. De repente se desvanecía mi dolor viendo las caritas de mis hijas, ví lo dichosa que había sido de disfrutar a mis abuelitos paternos y maternos, de mis primos de mis amigos, de mudanzas, donde volvía de nuevo a esa casa, siempre en el mismo lugar.
Los diplomas de sus hijas y retratos de sus bodas en las paredes. Volvía a mi principio al único lugar del mundo donde no importa tecnología, no importa electricidad, donde no importa aire acondicionado, donde no le temo a la oscuridad ni que me salgan los muertos, ¡pero si  los ratones!
Aunque el barrio ya no es el mismo por todos los fallecidos, los ausentes. Es la misma calle Cambronal, la misma casa numero trece, aun en mis recuerdos como: “El lugar mas sereno del mundo”.

Esmirna Rivas Tejeda ©2006
Para *“La Vieja Del Gato”.
Tía Ñoña, Bani, RD.

*Un gato que le acabó con todos los ratones, se subió en un palo de luz y llamaron los bomberos , luego llegaron los periodistas del canal local de Bani, a hacer un reportaje, la calle llena de gente, creyendo que era otra cosa, ya habían bajado el gato y lo volvieron a subir para grabar la hazaña de los bomberos, Tía Ñoña entusiasmada porque le bajaron su gato, que le acabó con los ratones. Ahora le dicen la "Vieja del Gato" (anécdotas de las Tejedas)... Tejeda, Tejodite, Tajodia...

 *Luis Manuel Pimentel Castillo, periodista; escritor: libro sobre Cañafistol, Baní
Cañafistol: Origen y Evolución http://canafistol.net/2009/12/caafistol-origen-y-evolucion
Luis Manuel Pimentel Castillo: Para todos los que se interesan por leer y escribir asuntos relacionados con la historia, costumbres y jocosidades de Baní. "Mi Revista" es una publicación de la compañía Trebol Cable que administra el sistema de televisión por cable en la mayor parte de la provincia Peravia. "CALLE CAMBRONAL" por: Esmirna Rivas Tejeda....en el mes de Junio 2010, en "MI REVISTA" en Baní, República Dominicana! (mi pueblo) *Gracias ...Luis Manuel Pimentel Castillo..por la sorpresa y la invitación!

*Junio 8, 2010
Todavia con algunos cambios siguen casi todas las familias aun sin los troncos presentes. Todavia me parece escuchar el timbre del colegio que aunque lejos, parecia estar en el fondo del patio. mientras con mi abuelo escuchaba a tres patines luego del Notitiempo o la cadena de noticias, Radio a AM, jajaja ni pensar en Facebook. La zona mas sana que conoci y que resistio mientras los abuelos vivieron. Rabelk Emil Bautista Tejeda

*Mayo 25, 2010
En mi pensamiento esta tarde recorri esta calle como solia hacerlo hace tanto tiempo, fui casa por casa desde la esquina Mella hasta donde viven los Falcones y di vuelta por el Colegio regresando por la Palo Hincado, no te imaginas lo que me diverti en este viaje mental, me recorde de Toñita y sus hijos, no se si tu la recuerdas, Consuelo, Cosita, Pedro y sus hijas, y asi casi todos. Gracias por este viaje. Manuel Montero.

*Mayo 25, 2010
La casa de ita es toda una chuleria. Cesar Humberto Peña Tejeda.

*Enero 13, 2010
Es cierto, muy cierto, mientras mas lejos estamos, mas extrañamos nuestras cotidianidades de la infancia. Me alegra haber leido que alguien de mi calle, recuerde el bohio de tablas de palmas y techado de canas, donde estaba el colmado de Charles y que ese es el barrio de Alexis y Guancho y de los sabrosos dulces de Consuelo. Luis Rodríguez

*Octubre 1,  2008
Es una gran alegria re-conectarse con amigos viejos y del barrio. Muchas gracias por tus palabras tan bonitas y con tanto cariño de mi hermano que nosotros nunca olvidaremos-Guancho. Ysaac, Octubre 1, 2008 (José Rodríguez Arias,"Guancho" pianista del  merenguero también, fallecido Jochy Hernández)  Jochy y Guancho  antes del accidente...por ironías de la vida los conocí a  ambos, Guancho en mi vecindario en Bani y a Jochy en el Colegio que yo estudiaba en San  Cristóbal....Duerman es Paz!
*Marzo 15, 2008 Ismael Díaz Melo "Bani el Ombligo del Mundo"
Esmirna, no tengo el honor de conocerte, aunque es probable que nos hayamos topado por esas calles de Bani. Te escribo por dos razones. Primero para confesarte que me robe una de tus fotos de los campos de Bani, como quien se roba una cayena del Parque Marcos A. Cabral. Y segundo porque lei tu hermosa crónica de la calle Cambronal, de tu barrio y de tu familia. Son sitios y quereres de  donde parece que  nunca haz salido. Disfrute mucho, hasta la emoción, leyendo tu reseña. Me recordaste mi Villa Sombrero natal, donde todavia mi infancia sigue  persiguiendo mariposas de San Juan, aleteando alas en un colibrí que no se sacia de  libar recuerdos o cobijándose bajo una sabana de nostalgias para escuchar la lluvia sinfónica bajo los tejados de zinc.  Borges tenia toda la razón cuando afirmaba que el mejor tiempo siempre será aquel cuando fuimos felices.
 Por los Tejeda, un apellido muy banilejo lleno de todo tipo de héroes (los de las gestas patrias, los de las batallas cotidianas), debemos de tener algún antepasado común. Pero lo que realmente quiero expresarte es mi admiración por tu arte y por lo que haces por mantener vivas las llamitas de  nuestra patria a través de tu pagina. Y sobretodo por Bani, que es para nosotros el verdadero ombligo del mundo. La vanidad de presumir de nuestro pueblo es el gran pecado de los banilejos. Don Rafael Herrera Cabral, ese extraordinario e influyente periodista banilejo, había dicho, ya en sus últimos años, que: " de la única vanidad de la que no he podido curarme es de la presumir que soy banilejo":  Espero algún dia tener la oportunidad de conocerte. Mi nombre es Ismael Diaz Melo (si, mi mama es prima de tu vecino Pedro), soy arquitecto y aficionado a la historia. He publicado algunos libros. Saludos.
Mas informacion de Ismael Diaz Melo en www.villasombrero.com
http://villasombrero.blogs.com/villasombrero/2007/12/ismael-diaz-con.html

 RadioBani.com foto de Rafael Herrera Cabral
http://radiobani.blogspot.com/2007/06/personalidades-banilejas.html

3/6/14

MAMAJUANA


Pega palo, ”el viagra dominicano" exótica bebida alcohólica dominicana hecha a base de palos, hojas secas, raíces, bejuco, tortuga carey, pulpo, mariscos, y otros ingredientes a los cuales mezclados junto a la miel de abejas y alcohol sueltan sus zumos para hacer de este trago uno de los favoritos por los hombres que le atribuyen dotes “afrodisíacos”. Herencia Taina también según le atribuyen historiadores. Preparadas en botellas y botellones de vidrio o cristal para el proceso de fermentación. La “bebida nacional dominicana” como la han denominado.
Tragos para los días de playa, de lluvia, para el juego de dominó, para un sancocho son excusas para tomarse unos traguitos de esta delicioso néctar. Acompañados de un merengue, bachata o perico ripiao. O sin motivo alguno solo por el placer de zambullirse en su aroma y su color ambar.
Son vendidas en botellas de ron o de otras bebidas alcohólicas de diferentes marcas que se venden en Republica Dominicana, re-usadas para la preparación de esta bebida. La cabuya envuelta cerca de la boca de la botella o una soguita de cáñamo, para que no se salgan las pajas o residuos que se van soltando, también decoradas con sogas tejidas o cuero con diseños típicos. Algunos expertos bebedores no dejan de tener su botella de mamajuana preparada hasta para la cura de los malestares estomacales u otros atributos médicos que le han imputado. Para las afecciones de la gripe o para las mujeres, las que les preparan también tónicos a base de palos y hojas con atributos curativos para limpiarle sus órganos reproductivos. Algunos hasta prestan su valiosa mezcla. Anécdotas que son interminables de diferentes personas que la prueban. Un amigo “tremen2” se le rompió la botella y su esposa recogió los pedacitos de raíz y de todo lo que encontró y puso de nuevo todo en otra botella, la misma que han prestado a amigos para que disfruten un trago de su mamajuana. ¿Cómo usted cree que a un desdientao media lengua lo va a dejar embicarse de la botella? Mi fallecido suegro lo hizo. Cuando un amigo, le dijo que le diera un trago se embicó de la boca de la botella de mamajuana, mi suegro no tuvo mas que decirle que se quedara con ella hasta que el volviera. Lo jocoso del caso cuando volvió a reclamarla, el desdientao este le dijo: ¡Hasta los palos me bebí! 
Es un souvenir perfecto para el que viaja al extranjero y quiere tener la suya. Los dominicanos ausentes la buscan en el Mercado de la Mella en la capital u otros puntos turisticos que las venden, las cuales no están curadas y curtidas con el alcohol para sacarle el sabor amargo de las raíces. Hasta que absorben el sabor del ron, whisky, Ginebra, vino u otro liquido con contenido alcohólico que se combine. Marcas preferidas de destilerías dominicanas el Barceló, Brugal y Bermúdez. Añejos, blancos, secos, etc.
Y por supuesto otra de las bebidas favoritas la Cerveza Presidente son parte de la “dieta alcohólica dominicana”.En algunos países todavía no se consiguen estos, el bacardí blanco puede ser también usado para curarla o fermentarla.
Cada quien la prepara de forma diferente desde los ingredientes hasta la forma de curarla. Hojas de Canelilla, saúco, guayacán, palo de Brasil, anamú, canela, semillas de vainilla, palo indio, palo de maguey, pasas, etc. Debe tener presente que al curarla no se toma desde la primera cura, por lo menos dos o tres veces hay que repetir el proceso hasta que el amargo haya salido de los ingredientes alcanzado su punto de degustación con vino tinto (Moscatel Caballo Blanco) y la miel de abejas. A la vez que cuando ya esta lista no se debe vaciar todo el contenido liquido, debe echarle de nuevo para que siga poniéndose en su punto, teniendo en cuenta que con el tiempo los ingredientes van soltando todo su sabor y nunca después que se tome el líquido dejarla reposar con los palos secos sin agregarle mas alcohol para que sigan soltando sus extractos.
Esta es la receta para curar la mamajuana: Llene ¾ de la botella con vino tinto barato y la parte restante ¼ con miel de abejas por tres días en un lugar cerrado y seco. Vote todo el liquido repita el mismo proceso por lo menos tres veces hasta que no sepa tan fuerte. Ahora le agrega el ron blanco o añejo ¾ parte o lo que tenga disponible y el restante con miel de abejas. Sobre todo recuerde que todo en exceso hace daño. Tómela con precaución y estilo y siéntase que esta tomando un “trago exquisito dominicano”.

Esmirna Rivas Tejeda ©2006

*Las Tortugas Carey, estan en peligro de extincion. Algunos de estos datos de efectos medicinales no han sido comprobados científicamente son parte de tradiciones del pueblo dominicano .El alcohol en exceso es dañino para la salud. Las mujeres embarazadas no deben tomar alcohol durante el embarazo y mas la mamajuana por los contenidos que puedan tener algunos de sus ingredientes y puedan causar daños al feto. Y sobretodo no maneje en estado de ebriedad. ¡Proteja su vida y la de los demás!
 
Herencia Taina
http://www.kacike.org/FerbelEspanol.html

Las tres B de la Dieta Alcoholica Dominicana
*BRUGAL
http://www.brugal.com.do/
*BARCELO'
http://www.ron-barcelo.com/
*BERMUDEZ
http://www.ronbermudez.com/

*CERVEZA PRESIDENTE
http://presidente.com.do/

MAMAJUANA
http://images.google.com/images?sourceid=navclient&rlz=1T4GGLL_enUS347US347&q=mamajuana&um=1&ie=UTF-8&sa=N&hl=en&tab=wi

28/5/14

LAS MECEDORAS

 Esmirna's Art

Las cosas cambian con el tiempo pero otras permanecen iguales. Algo que no ha cambiado a través de los años, es el placer de sentarse en una mecedora. Con su balanceo es interesante mirar hacia atrás y recordar los años vividos, y las experiencias alrededor de ellas .Son un trabajo de artesanos y ebanistas que con orgullo mantienen su calidad y elaboración étnica. Las hechas de mimbre y ratán, madera torneadas con estilo victoriano, las de tablas de madera, pintadas de colores o color caoba. Forradas de guano, de pajilla. De hierro tejidas con cintas plásticas o soga de nylon. Las de bambú, de fibra de vidrio, de palitos. Adornan las galerías, las salas, las terrazas, las habitaciones, las enramadas, los frentes de las casas. En cualquier lugar del hogar que se ubiquen siempre son las preferidas para ver televisión, leer el periódico, o simplemente para sentarse a dormir un sueñito. Tomarse un cafecito a media tarde o debajo de una cabañita de cana abanicada con la fresca brisa marina.
Otro placer es el sentarse mirando un punto fijo con su vaivén para atrás y para adelante. El pisarle el rabo  a un gato un perro es común, de que un chiquito gateando o caminando se les machaque sus deditos a veces también pasa. Cuando se quiere asustar al que este sentado y por detrás girársela de repente. El querer poner a veces fogaraté para que el vecino molestoso no vuelva a sentarse y acomodarse en ellas. Las de guano que a veces las chinchas se esconden y solo le dejan el rampano y la picazón al que se sentó. Los forros para el espaldar tejidos, de tela o retazos que adornan su respaldo. Los brazos cuando comienzan a despegarse de tanto uso los clavos. Los balances que se parten o  se despegan y alguien se cae. Las abuelitas tejiendo y bordando en ellas, las madres arrullando los bebes, las de los niños que siempre le compran o les regalan una en el Dia de Reyes. Los que se acomodan cuadrosamente para bombardear sus famosos gases .Las jugadas de domino.  El fumarse un tubano o un cachimbo debajo de un palmar.  Todas buscadas y valoradas por los que saben el placer de perderse con los ojos cerrados en su jamaqueo.
Para mí siempre han sido las preferidas y siempre lo serán. En ellas veo a algunos de mis seres queridos algunos fallecidos y otros ausentes por la distancia. Tantos recuerdos valiosos que nunca abandonaran mis memorias; como la mecedorita que tenia cuando estaba chiquita, el caballito azul de madera con balances también se jamaqueaba.
No vivo solo en el pasado. Recuerdo los buenos y sencillos momentos de la vida, de los años que se fueron y no volverán; de las memorias positivas  que ahora soy responsable de crear en  mi generación. De estar consciente, que con  en el simple balanceo de una mecedora, con los ojos cerrados,  transcurre un  lapso en que a veces me escapo de mi presente, y que en un simple abrir y cerrar de ojos   todo se esfuma, y vuelvo a despertar en mi lugar de despegue.

Esmirna Rivas Tejeda© 2006

18/5/14

EL CONUCO


El Conuco
El terreno, la parcela, la tarea de tierra, la tierrita. La fuente de trabajo del campesino. El Conuco es el término taino más común, para nombrar el lugar donde se siembran los alimentos. El Platanal: La Siembra de plátanos. Arrozal: La siembra de Arroz. Batatal: La siembra de batatas. Cocotal, El Maizal, El Cafetal. El cañaveral, la siembra de la yuca, berenjenas, auyamas, el cacao, tabaco y otros productos agrícolas. Utilizamos diferentes nombres de acuerdo a los vegetales, víveres o frutas cual sea la siembra. El conuco de los víveres o el huerto pequeño que tienen algunas personas  en sus patios,  los nombran también conuco. 
Todos en Quisqueya aprendemos a disfrutar la vida campestre para algunos que sea su hábitat o para otros de ir a visitar sus fincas o estancias. A través de los cambios atmosféricos, los cambios gubernamentales, la economía, la deforestación de algunas zonas, la reforestación de otras. Algunos campesinos se han visto obligados a dejar sus tierras, y salir en busca de otras fuentes de trabajo, lo cual ha desanimado a muchos porque no hay quien quiera trabajar en el campo por día.  Aún así algunos se quedan laborando y produciendo, aunque no sea en grandes cantidades de siembra, pero algunos que sirvan para su sostenimiento. Es muy común encontrar en los patios de las casas árboles frutales, matas de plátanos, coco, mangos, matas de gandules u otros. La pequeña huerta con ajíes, cilantro, puerro, orégano u otros condimentos y plantas medicinales.
El gallinero, donde el señor gallo es el rey. Los patos, las guineas y diferentes aves que se crían para la producción de huevos y carnes.  Algunos dicen que: “tienes la cabeza que   parece un nido de gallina” sino se ha peinado bien. El machete al cinto, con el macuto y las arganas del caballo y del burro que le cabe de todo. El cachimbo, la mocha y el colín que nunca deben estar botos. El potrero o  el corral, es donde están las vacas y se encierran después que se achican, o le quitan los becerros, para cuando las ordeñan en las mañanas, tengan suficiente leche en la ubre. Los caballos, burros y mulas también. Los chivos, los puercos sino andan sueltos.
Esta experiencia de vida en el campo es inigualable y entrañable. Mi papá que trabajó de agricultor por muchos años, haciendo cosechas de tomates, pepinos, ajíes, auyamas y diferentes productos agrícolas para exportación. Siempre nos involucró a mí y a mis hermanos en la siembra y cosecha de estos productos. Arar la tierra con la junta y un caballo, a jalar la azada, a clasificar los tomates cuando había cosecha, todos íbamos a la parcela con un puñito de sal en grano, en bolsitas o en los bolsillos, para comérnoslos. 

Mi Papá también estuvo por un tiempo a cargo de las tierras de mis abuelos. Los cuales tuvieron que salir de su terreno, después que el huracán David azotó la isla en 1979.  Esta tierra quedaba localizada  a unos cuantos kilómetros, de la ciudad donde vivíamos. En unas vacaciones de verano escolares, fuimos por dos semanas para la casita en el campo a hacerle compañía a Papi y a la vez disfrutar de nuestras vacaciones. Las cuales duraron dos años. 
Nos entusiasmó, el despertar en las mañanas con los gallos y las gallinas. El ordeñar las vacas al amanecer. Un arroyito pasaba en medio de las tierras, era nuestro balneario privado. Las frutas y mangos. Las aventuras que teníamos en todo este terreno, salíamos a marotiar y llegábamos hartos a la casa. La vista de la Casa de caoba  de Trujillo,  encumbrada en la loma. La cría de gallinas,  guineas, conejos. Una gallina gira que se llamaba Carmela, un pato que se llamaba Petete, una vaca que se llamaba Pelo Fino, otra rabiosa se llamaba Pinta.
La pileta que Papi nos las lavo y limpió para que fuera, nuestra piscina y de tres tortuguitas que teníamos. El ayudar con la limpieza y el cuidado del platanal. La vez que Papi le dijo a Mami que fueran a achicar los becerros, y se puso unos zapatos de tacos y llegó sin uno. El pozo de agua. Las jaulas que mi hermanito tenía para atrapar rolones y cigüitas. Las arañas cacatas que salían de sus cuevas cuando estaba tronando. Los apagones. Abuela me enseño a hacer queso. A lavar los platos con hojas de guandules. Las batatas asadas. El pilón grande de madera, para moler los granos de maíz para los pollos. Las tilapias, los pejes chopos…
El canto de los macotoro en el arroyo. El maco que iba todas las noches a visitar a mi hermanita para que lo cargara, ella lo nombro: Robin. El pollito, que Mami le hizo una cirugía en el buche con hilo y aguja. Las culebras que se comían las gallinas en el palo de javilla. El lodazal de tierra negra que se formaba cuando llovía. El huevo de culebra que mami recogiendo huevos, de los nidos de las gallinas, lo encontró y casi nos lo comemos. El moriviví, los cadillos, Juana la hedionda.  La gallina que tenia que poner el huevo todos los días en la cama de mi hermanito. Buscar la hierva de leche para los conejos, que estaban ricos con un morito de habas que Mami cocinaba.
Cuando Papi estaba en el platanal voceándole a Mami que le mandara “la camisa de manchas” (la de cortar los plátanos) y Mami le preguntaba a mi hermanito ¿Qué dice tu Papá? -Dice Papi que le mande “la tabla de plancha”  Mami se preguntaba -¿Para qué Papi quería la tabla de plancha? - y como quiera se la mandó. Las reuniones familiares, llegaban todos los que cabían, a comer plátanos con guineas; y los bloques de hielo que sobraban Papi hacia un hoyo y los enterraba envuelto en sacos de chanchán, “a lo banilejo”. El gallo que era de abuelo, y se lo comió, sin saberlo.
El maco chiquito verde que abuela tuvo disecado en sus alpargatas, en un conuquito que tenía en el patio y se dió cuenta cuando estaba disecado. Las caminatas que teníamos que hacer diarias para ir al colegio. Los tira piedras de mi hermanito, detrás de los lagartijeros. Cuando me quemé el pelo con lamparita jumeadora haciendo la tarea. La vez que fuí a la cocina a colar café y en el jarro había tremenda araña cacata. Los cocuyos (nimitas, luciérnagas) alumbraban las noches. El cielo estrellado, el rocío de la mañana. El lucero de la mañana. El olor a lluvia y a mierda de vaca. La yegua que parió y el potrillo,  ya andaba caminando. El tremendo susto que me llevé cuando me iba  a bañar una noche (en la letrina) y tuve la compañía grata e inesperada de un maco pempen. La vez que me clavé un alambre de púa en un pie cruzando la paliza, huyéndole a una vaca.
Los vecinos, los saludos. La amabilidad. La gente sencilla y humilde. Las casitas de los vecinos, estaban a medio kilómetro. Los tres perros que teníamos. El cuco que salía y nunca lo ví. La ciguapa que era yo. La retozadera de papi, los regaños de mami. Las cantaletas de abuela…
Las experiencias como estas son inolvidables. Hasta este día en el recuento de mis años dorados. Estos han sido los más nostálgicos   de esas vacaciones tan largas en “El Conuco”.
Esmirna Rivas Tejeda©  2004
 *Memorias de  Sabana Toro, San Cristóbal, República Dominicana   1981-1983

3/5/14

LA ABUELITA MÁS DULCE DEL MUNDO

 El fresco olor de mermelada de guayaba. La brisa fresca. El olor a coco y las sombrillas. El arroz blanco, las mecedoras, las máquinas de coser. Me recuerdan a una mujer luchadora, una mujer alegre; una mujer dulce y cariñosa. Ita, la llamábamos sus nietos y bisnietos los cuales alcahueteaba y quería con todo su corazón. Nació en el 1915, en Baní, República Dominicana. Se casó con mi abuelo Humberto Tejeda nacido en Baní, en el 1912. Procrearon 5 hijas Gisela, Nellys, Bertha, Belkis y Soledad, las cuales a pesar de las privaciones económicas educaron y las hicieron profesionales. ¡Fueron su orgullo! Cuatro Profesoras y una Doctora. Con esfuerzos y sacrificios en la época que les tocó levantar a sus hijas, en medio de la dictadura de Trujillo. Ao, mi abuelo trabajó de agricultor, mi abuela Ita por su lado, se las ingeniaba en ayudarlo con la economía del hogar. Haciendo trabajos de modista en la casa. Su máquina de coser de la marca Singer,  ha sido un símbolo en mi familia de nuestra abuela Isabel (Ita).
Nos inculcó el amor a la familia sobre todas las cosas. Las reuniones familiares de los domingos en su casa eran tradición. Las vacaciones escolares, nos colmaba a los nietos de cariño y atenciones. El dulce de guayaba, nunca faltaba con las galletitas de soda. La harina de maíz que nos preparaba de desayuno con leche de vaca, las arepas, las limonadas, los juegos de dominó, el patio con todos sus mangos, aguacates, guayabas, cerezas, naranjas, las matas de coco. Los rabos de gato y demás plantas que lo adornaban. Las flores de papel que creaba y  vendía. Cuando arreglaba sombrillas en las tardes sentada en su mecedora en la enramada. Cuando nos sentábamos con los frescos atardeceres banilejos y la rica brisa del mar en el frente de la casa, en mecedoras.
Cuando nos íbamos al Llano, a bañarnos en la regola y visitar a tía Tatá. Los viajes a la playa. Cuando me llevó a la playa de salinas, me había prometido si pasaba de curso. Su mangulina que nos bailaba. Los bailes y cantos que nos hacía coro a los nietos. Cuando nos ponía a peinarla y arrascarle su cabecita blanca. El pito de los bomberos, nos despertaba junto a sus famosos peos. Los molondrones con coco. El locrio de arenque que le cocinaba de cena a mi abuelo Ao. Las bodas de sus hijas. El apoyo que durante toda su vida les dió. El amor que recibió. Cuando me despedí de ella por última vez en el 1999, en unos de mis viajes a RD. Cuanto lloramos y nos dijimos que nos queríamos, sin saber que era la última vez que la vería.

Mi abuelita, mi Ita. El legado que dejaste en tus hijas, nietos y bisnietos. La unidad familiar sobretodo. Las historias y anécdotas son interminables de los años compartidos. Aunque tu y Ao ya no están; todavía siguen vivos en nuestros corazones. No con penas, sino con la alegría de habernos sentidos queridos y amados. Por, la abuelita más dulce del mundo.

Esmirna Rivas Tejeda ©2004

-casa banileja estilo victoriano, construída y habitada por la familia Tejeda Tejeda  desde el 3 de Marzo del 1950 -fotografia: Otto Piron